Derribá la barrera de la alucinación entre la agonía de las flores, ahora en las escaleras al cielo, mi corazón expira en su ternura llamando desde el cielo, incuestionable, transparente en su sombra de azul emergiendo, cumulonimbos. Sonido de lágrimas, vertidas al comer el color de la rosa de algodón me convierto en una piedra, no en el tiempo eterno pero en el presente que transpira.
sábado, 9 de agosto de 2014
Derribá la barrera de la alucinación entre la agonía de las flores, ahora en las escaleras al cielo, mi corazón expira en su ternura llamando desde el cielo, incuestionable, transparente en su sombra de azul emergiendo, cumulonimbos. Sonido de lágrimas, vertidas al comer el color de la rosa de algodón me convierto en una piedra, no en el tiempo eterno pero en el presente que transpira.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario