Lo único que voy a extrañar de esta casa cuando me vaya van a ser los fantasmas, que son montones los que hay, ellos, que fueron los que nunca me juzgaron y me dejaron dormir sin hacer tantisimo ruido como para que me despertara.
Ojalá pronto logren salir de este lapso aparentemente interminable y se logren librar de esta casa que parecía tenernos atados a todos. Casa larga, fría, con pasadizos secretos parecidos a túneles, con paredes que hablan y otras que son mudas. Casa triste, casa observadora.

